Taboo: la seducción de los sentidos llega a la Ciudad de México

El restaurante TABOO abrirá muy pronto en la ciudad de México, sobre la Avenida Presidente Masaryk, mientras que en TULUM ya es un hit. Se trata de un club de playa con una propuesta gastronómica de altísimo nivel, en donde se encuentran los productos más extraordinarios del mundo, del mar y la tierra. Cocina mediterránea festiva, emocionante, sensual, y divertida; porque la gastronomía actual tiende a proponer algo más que platos bonitos y bebidas ambiciosas, la escena debe ser adictiva y sexy, misteriosa y fascinante. Eso define a TABOO: la seducción de los sentidos.

Pescados importados de Asia, Europa y la mejor pesca de México conviven en un menú en donde lo mismo se presenta un branzino a la sal procedente de las costas griegas, que un ceviche fresquísimo con totoaba de cultivo mexicano, langostinos de Bangladesh o salmones de Nueva Zelanda.

TÁRTARA DE ATÚN

Los cortes japoneses de más jerarquía a nivel mundial como Kobe, y wagyu, o las carnes australianas más finas que puedas encontrar en México del programa black market de Ranger Valleys. Pastas, humus, jocoques, aceitunas, ceviches, tapenades, etcétera. Productos con origen, pedigree y una calidad comprometida.

A diferencia de Tulum, en donde la finca se extiende desde el comedor hasta la playa, conformando una franja sofisticada y deliciosa, en Polanco la propuesta urbana de TABOO integrará una escena pulcra y elegante. Entre los platos se encontrarán una hamburguesa vegana para ese público creciente y reflexivo en torno a la salud del planeta, pero también se ofrecerán bocados golosos y finos que van desde otra burger de cordero -en pan negro para los que no comen res o buscan diferencia- hasta la más sibarita de Kobe.

TABOO burrata

TABOO está destinado a marcar pautas en la nueva restauración contemporánea, con una orientación dinámica y muy atractiva, en donde el buen ambiente es una búsqueda constante. A todo esto se añade una lista de vinos ambiciosa, ensamblada con caldos de México y el mundo, y una galería de tragos creados ex profeso para la casa, claro, sin olvidar los postres que mantendrán al comensal en su lugar por un poco más de tiempo.