Convierte un espacio de tu hogar en una biblioteca privada

El hábito de la lectura es una actividad que por fortuna no ha perdido protagonismo a través de los años.

No importa si el ávido lector prefiere el formato digital o la tinta y el papel, una buena lectura siempre se agradece.

Los libros son nuestros compañeros de vida, por lo que merecen ser tratados con delicadeza y tener un lugar especial en nuestra casa. Los libreros suelen ser una opción perfecta para poder mantener y resguardar tus libros sin problemas.

Pero ¿Qué pasa si no tienes espacio suficiente? No puedes simplemente dejarlos arrumbados en una esquina o dentro de una caja por varios meses.

Afortunadamente hay muchas alternativas que pueden ayudarte a armar tu biblioteca casera sin tener que gastar mucho dinero y ocupar demasiado espacio.

 

Primeros pasos

Lo primero que tienes que considerar es hacer un presupuesto considerando materiales, herramientas, mano de obra e incluso puede ser necesario hacer una que otra modificación en tu casa. Si lo que ahorraste no fue lo suficiente, para solventar esos gastos puedes ayudarte con un préstamo hipotecario y aprovechar para remodelar alguno otro espacio en tu hogar.

Elige un espacio perfecto.

En éste punto ya puedes planear cómo organizar tus libros: puedes colocar repisas, estantes pequeños o esquineros; pero si eres una persona mucho más arriesgada incluso puedes adaptar una de tus paredes para que se convierta en un librero.

Este paso es muy importante pues definirá el tamaño, los materiales y el estilo que puede tener tu biblioteca.

El lugar ideal debe ser amplio y muy bien iluminado, exclusivo para la biblioteca. Una cantidad adecuada la luz de día te permita leer por más tiempo sin cansar tu vista.

Uno de los aspectos más complicados de controlar es que el ambiente sea tranquilo y sin ruido para evitar distracciones; pero si tienes vecinos molestos que ponen su música a todo volumen y no puedes hacer nada para evitarlo, bastará con utilizar tapones para los oídos.

Fot. Richard Powers

Materiales y diseño.

Hay muchos materiales a precios bastante bajos que puedes utilizar para crear libreros; desde tubos de PVC para usarlos como bases, tubos de metal que pueden usarse de separadores entre un estante y otro y más. Además hay accesorios como huacales de madera que pueden empotrarse en la pared y colgarse uno tras otro y así crear de forma automática un librero sin tener que construir.

Las tendencias en diseño de interiores permiten que los materiales en crudo sean una gran opción para dejarse al natural en los libreros. Si el estilo de tu hogar es industrial, puedes hacer uso de metal, ladrillo, latón, entre otros para usarlos tal cual son y así darle un toque chic a tu nueva biblioteca.

Además de construir los libreros, puedes incluir bancos, cojines, puffs o sillas cómodas. Si el espacio es lo suficientemente grande puedes agregar un pequeño escritorio o un sillón.

Si te gusta leer por la noche coloca lámparas personales o una iluminación de techo de luz blanca, y si el espacio no te lo permite, puedes agregar una lámpara de piso con gran alcance.

Puedes añadir una pequeña mesa con contenedores y convertirla en una estación para café o té; si te gusta beber algo más fuerte mientras lees a escritores como Bukowski, en esa misma mesita coloca algunas licoreras y vasos de cristal.

Crear un espacio específico para la lectura puede ser ese pretexto que has estado buscando para crearte el hábito de leer. Espero que los consejos y las imágenes te hayan inspirado y no esperes a que tus libros se hagan viejos y empolvados para darles el lugar que se merecen.

 

 

 

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