Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel

Punto de partida. Colección Isabel y Agustín Coppel es el título de la exposición que, del 21 de febrero al 11 de junio, ofrece Fundación Banco Santander en la Sala de Arte Santander de la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte (Madrid). Ana Botín, presidenta de Banco Santander; los coleccionistas, Isabel y Agustín Coppel; y los comisarios, Magnolia de la Garza y Patrick Charpenel, inauguraron la muestra.

Fundación Banco Santander continua con la línea expositiva, iniciada hace ya ocho años, de mostrar en la Sala de Arte Santander grandes colecciones internacionales de arte contemporáneo. En esta ocasión, los espectadores que se acerquen a la Sala tendrán la oportunidad de contemplar por vez primera en Madrid una gran representación de obras de la Colección Isabel y Agustín Coppel, una de las colecciones de arte contemporáneo más destacadas de Latinoamérica.

Cada colección es como una estación de viaje donde confluyen diferentes puntos de partida y puntos de llegada. La Colección Isabel y Agustín Coppel está pensada y articulada desde México, y ¿qué implica ver el arte contemporáneo desde México? Punto de Partida nos presenta una visión del arte contemporáneo desde México que gira en torno al concepto de mestizaje, ya que es una de las cunas del mestizaje en América, donde lo indígena y lo criollo, la tradición y la modernidad, lo cristiano y lo azteca se mezclan de forma intercambiable.

DIANE ARBUS 1964 Gelatin Silver Print
DIANE ARBUS / Blaze Star in her living room
1964

Una mirada superficial nos presenta al mestizaje como el encuentro de lo español y lo prehispánico, pero se trata de un proceso mucho más complejo. En palabras de los comisarios, Magnolia de la Garza y Patrick Charpenel “el mestizaje más que el encuentro entre dos mundos fue el encuentro entre muchos mundos”. Pensando desde el mestizaje, que sería también una forma de pensar y posicionarse a partir de México, es desde donde se plantea esta exposición de la Colección Isabel y Agustín Coppel.

Punto de partida acoge 120 obras organizadas en cinco temáticas distintas: Identidad, Territorio, Pedagogía, Comunidad y Economía, las cuales se tratan desde un pensamiento mestizo. Leonor Antunes, Joseph Beuys, Abraham Cruzvillegas, Pierre Huyghe, Hélio Oiticica y Diane Arbus se encuentran entre los artistas más sobresalientes de la muestra. En total son 58 artistas internacionales, desde fotógrafos de la prestigiosa escuela de la Bauhaus, como Umbo, hasta autores de nuestros días como la joven artista mexicana Fritzia Irízar.

Abraham Cruzvillegas Autorretrato ciego leyendo 2015
Abraham Cruzvillegas
Autorretrato ciego leyendo
2015

El concepto museográfico de Punto de Partida está inspirado en la obra de uno de los artistas de la exposición, el brasileño Hélio Oiticica. En sus Metaesquemas Oiticica desestabiliza la retícula del plano pictórico, dando movimiento y un ritmo nuevo a la composición. De manera similar, las paredes móviles de la Sala de Arte Santander se han girado formando ángulos de 45º para proponer una museografía que cambie las perspectivas tradicionales y haga que el visitante se mueva de otra manera por el espacio.

Para Isabel y Agustín Coppel “coleccionar arte se vuelve una manera de contar nuestra historia reciente desde distintas perspectivas. Coleccionar te abre un nuevo campo de conocimiento, donde cada pieza de arte te va transformando, te va enseñando algo nuevo.” Además, los Coppel expresaron su ilusión “por formar parte de la lista de grandes colecciones de arte contemporáneo que han pasado por aquí”.

Lucio Fontana Concetto Spaziale 1961 Óleo sobre tela
Lucio Fontana  / Concetto Spaziale
1961

Ana Botín, presidenta de Banco Santander, añadió que “la Sala de Arte Santander es un buen ejemplo del interés del Banco por acercar el arte contemporáneo y la visión de los artistas de nuestra realidad a todos los públicos, así como la necesidad de la cultura, la creatividad y la educación, de ahí nuestro compromiso por traer a la Sala las principales colecciones de arte contemporáneo del mundo”. Estos coleccionistas, en palabras de Botín “comparten con el Banco su carácter internacional, su modernidad y su apuesta por el talento”.

La Sala de Arte Santander, en la Ciudad Grupo Santander,  brinda una oportunidad única de ver el mayor conjunto de los fondos de la Colección Isabel y Agustín Coppel que se ha mostrado en España, lo que sin duda ahondará en el interés del visitante por el arte contemporáneo.

Héctor García Jaque 1958
Héctor García
Jaque
1958

LA COLECCIÓN ISABEL Y AGUSTÍN COPPEL

Isabel y Agustín Coppel iniciaron su colección de arte en la década de 1990 con una selección de arte moderno mexicano, la cual rápidamente dirigieron al arte contemporáneo, tanto nacional como internacional, dedicándole mucho énfasis al apartado fotográfico.

Las primeras obras importantes que compraron fueron de artistas mexicanos como Cordelia Urueta, Lilia Carrillo, José Clemente Orozco, Gunther Gerzso y Carlos Mérida. Más adelante adquirieron obras de Enrique Guzmán y de artistas mexicanos actuales como Gabriel Orozco, Abraham Cruzvillegas y Mario García Torres. Pronto se adentraron también en el interesante campo del arte contemporáneo global. El punto de partida de su colección está en México, pero ya recorre distintos continentes y medios de expresión.

Thomas Ruff Zeitungsfoto 371 1991
Thomas Ruff
Zeitungsfoto 371
1991

Isabel y Agustín Coppel, motivados por el interés de promover el arte contemporáneo y su acercamiento a un público cada vez más amplio, constituyeron la asociación civil Colección Isabel y Agustín Coppel (CIAC). CIAC se ha comprometido con la investigación y difusión del arte contemporáneo, apoyando exposiciones, publicaciones, proyectos artísticos y de investigación relacionados con las prácticas contemporáneas.

Además de los apoyos que brinda esta asociación, y con el objetivo de crear un diálogo más cercano con un público más extenso, CIAC realiza diferentes proyectos que toman forma en exposiciones, publicaciones, apps y audioguías, los cuales permiten no sólo mostrar su acervo, sino también generar y compartir conocimiento en torno al arte de nuestro tiempo. Para la realización de estos proyectos, CIAC trabaja de manera cercana con reconocidos profesionales del arte, así como con museos públicos y privados, pensando en estas colaboraciones como una forma de llegar a públicos diversos.

En su interés por la promoción del arte, además de su participación en CIAC, Isabel Gómez de Coppel es parte del patronato del Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, mientras que Agustín Coppel Luken, forma parte del patronato del Museo Tamayo Arte Contemporáneo en la Ciudad de México y del Museo de Arte de Filadelfia.

LA EXPOSICIÓN (Extracto del texto de los comisarios, Magnolia de la Garza y Patrick Charpenel, para el catálogo de la exposición).

       Pensando desde el mestizaje, que sería también una forma de pensar y posicionarse a partir de México, es desde donde se plantea esta expo­sición de la Colección Isabel y Agustín Coppel, estructurada en torno a cinco conceptos: pedagogía, identidad, territorio, economía y comuni­dad, tratados desde un pensamiento mestizo.

       El tema de la instrucción fue parte importante de la colonización del mundo indígena por parte de los españoles, quienes a través de la enseñanza impusieron la religión católica y el idioma español, pero las escuelas cumplían también con la misión de enseñar oficios e imponer la cultura europea. Si bien la educación fue un medio de dominación, la pedagogía también ha servido en los procesos de descolonización y de una construcción nacional e identitaria propia.

       La pedagogía del pensamiento mestizo estaría relacionada con la pedagogía de la liberación, cuyo mayor exponente es Paulo Freire. Se trata de una práctica en donde la educación ya no consiste únicamente en el «acto de depositar, de narrar, de transferir o de transmitir “conoci­mientos” y valores a los educandos… sino de ser un acto cognoscente». La propuesta de Freire es la de una pedagogía dialógica en la que el educador ya no es el único que educa, ya que aprende de aquel a quien enseña. El alumno («educando», en los términos de Freire) a la vez que aprende de su educador, también le enseña; de esta manera se rompe la jerarquía tradicional entre el que enseña y el que es educado.

       Continuum [Continuo] de Joseph Beuys documenta en una pizarra parte de la performance que el artista alemán realizó junto a Nam June Paik. La pizarra, instrumento icónico de la educación tradicional, sirvió a Beuys en distintas ocasiones para entablar un diálogo con los especta­dores de sus performances, muchas de las cuales cuestionaban la relación entre el arte y la sociedad. De este modo, subvierte el uso tradicional de la pizarra como instrumento en el que un profesor escribe y el alumno copia, para ser el espacio donde quede representado el diálogo.

       Aprender a partir de la experiencia sinestésica es una de las inquietu­des detrás de Arquitectura fantástica / Bicho de Lygia Clark, quien, siguien­do las ideas propuestas de la fenomenología de la percepción de Maurice Merleau-Ponty —en donde el estímulo-cognición se construye a partir de todos los sentidos—, propone una serie de esculturas en las que el espec­tador manipula el objeto para completar su experiencia de la escultura.

       Los museos son quizá uno de los símbolos culturales más significa­tivos de la modernidad; cumplieron una importante labor pedagógica y de construcción identitaria, pero son también el resultado y la imagen de la dominación que Europa ejerció en el mundo desde el siglo XVI. Los museos, desde su creación, presentan los objetos siguiendo narrativas muy precisas, muchas de las cuales estaban destinadas a exponer un orden geopolítico dominante. El modelo del museo fue implementado incluso en los países ya descolonizados, siguiendo la lógica del museo centroeuropeo. Museum of Stones [Museo de piedras] de Jimmie Dur­ham retoma formalmente el discurso y la manera de exponer objetos en un museo; sin embargo, su interés no es crear una taxonomía mineral, hablar del valor económico o la procedencia geográfica de las piedras, sino hablar de ellas desde sus cualidades formales, alejándose, no sin humor, de la concepción tradicional del museo como constructor de discursos de poder o de identidad.

       La identidad entendida desde el mestizaje se aleja de la concepción de pureza (concepto que es la base de casi todos los discursos xenófo­bos desde el siglo XIX hasta nuestros días) en favor de una construcción realizada por distintas capas, en discontinuidades y fracturas, de una idea de ensamblaje, donde diferentes partes y discursos se integran y se destruyen para generar una unidad. All’Auditorium [En el Auditorio] de Mimmo Rotella es uno de los décollages que el artista realizó en 1962. En esta serie de obras, el artista recuperaba pedazos de los muros de Roma, en los cuales a lo largo de los meses se había pegado un cartel publicita­rio sobre otro. Al llevarlos a su estudio, Rotella despegaba partes de los anuncios de las capas superiores, revelando que otros carteles eran a su vez el soporte de estos. Así, los décollages del artista revelaban distintos discursos sobrepuestos que configuran uno nuevo.

Siguiendo esta noción de identidades que están conformadas por más de un elemento, incluso cuando estos parecen contradictorios, tenemos las obras de Leonor Antunes. Esta artista suele combinar el lenguaje del diseño y la arquitectura moderna con una factura artesanal. Hace que en sus piezas estas dos nociones convivan y configuren el objeto, pre­sentando de esta forma una especie de abstracción cálida y moldeable.

R.R and the Expansion of the Tropics [R. R. y la expansión de los trópicos] de Mario García Torres parte de la investigación sobre la vida de Robert Rauschenberg —artista al que suele asociarse con lo urbano, en particular con la ciudad de Nueva York— en Captiva, isla de Florida. Desde este aspecto poco conocido de Rauschenberg, García Torres ex­plora la noción del trópico que, si bien nace como un concepto geográ­fico, se transformó también en cultural, asociando a los individuos que viven en los trópicos calificativos como perezosos y por tanto menos desarrollados. Así, al investigar un episodio poco conocido de la histo­ria del arte (estrategia recurrente en la obra de este artista), la pieza de García Torres traza también una relación entre conceptos geográficos e identidad. La relación con el territorio va más allá de una cuestión geo­gráfica física, como lo hace ver el trabajo de Mario García Torres, puesto que se configura como un imaginario, un espacio que al recorrerse va cambiando sus propios horizontes.

       Para Laplantine y Nouss el mestizaje es devenir, de ese modo el territorio no puede entenderse únicamente como el espacio geográfico que muestran los mapas cada vez con más precisión. El territorio en el mestizaje es un espacio de exploración, de recorridos y de intercambios.

       A partir de su Manifiesto blanco publicado en 1946, Lucio Fontana comienza una serie de exploraciones espaciales que primero lo llevaron a perforar sus telas y, posteriormente, a finales de la década de 1950, a rajarlas; a esta serie de obras las tituló Concetto spaziale [Concepto espa­cial] (1950-1968). Mediante el acto radical de cortar la tela, Fontana no solo rompió con una larga tradición pictórica, sino que llevó al artista a concebir una pintura más allá del espacio ilusionista del bastidor.

       Para dOCUMENTA 13, Pierre Huyghe creó Untilled [Sin cultivar], una pieza que era un ecosistema autosostenible, que el público podía recorrer sin poder participar en los diversos procesos naturales que se llevaban a cabo ahí, quedando así como mero espectador. De esta pieza se desprende Plan for Untilled, que podría traducirse como «croquis o plano para Sin cultivar». Esta alfombra es un bosquejo que el público puede recorrer y con el que reconoce algunos de los lugares que se en­contraban en la obra previa, así como algunas de las referencias que dieron forma a este proyecto y que no eran visibles en el espacio real. De esta manera Plan for Untilled, más que ser un plano del proyecto lle­vado a cabo en Alemania que sirviera como guía del lugar, es un mapa que además de dar indicaciones de lugares y espacios, también lo da de ideas y de conceptos.

            La llegada de europeos a América impone una nueva relación con el trabajo y con los productos, muchos de los cuales, como el maíz y el cacao, pierden su carácter ritual. No obstante, la colonización de Améri­ca no solo supuso un cambio en la economía de los pueblos originarios, sino que fue fundamental para el desarrollo del capitalismo. Para autores como Walter Mignolo, el circuito comercial del Atlántico en el siglo XVI, donde la plata americana se convirtió en moneda de cambio entre Eu­ropa y Asia, mientras que productos como el azúcar americano fueron los primeros en comercializarse a nivel mundial, es fundamental en la historia del capitalismo y de la modernidad.

       La pérdida del carácter ritual y la adquisición de un valor comercial del maíz podría leerse en Diamond Corn [Mazorca de diamantes], escul­tura en cristal que imita a un diamante con forma de mazorca de maíz, llevando así este alimento básico de la dieta mesoamericana al mundo de lo suntuoso. Con este gesto, Mircea Cantor cuestiona el valor que debería de tener el maíz frente a objetos suntuosos, pero que no sirven para mantener la vida, como los diamantes.

       La historia del capitalismo se ha contado desde Europa, específica­mente desde Europa Central, dejando fuera a España, Portugal y Améri­ca como artífices de este cambio económico que dio fin al sistema feudal. Esto lleva a concebir el capitalismo como un fenómeno centroeuropeo y no mundial, en el que hubo diversos participantes que desempeñaron distintas posiciones de poder. Por ello resulta preciso contar esta his­toria desde otro lugar.

       Bajo el término Autoconstrucción, el artista Abraham Cruzvillegas designa gran parte del trabajo que ha desarrollado en los últimos años. Cruzvillegas retoma este concepto empleado en América Latina para re­ferirse a las construcciones que distintas comunidades realizan sin un arquitecto o ingeniero, con materiales económicos y muchas veces con ayuda de la familia o de la comunidad. En sus collages y esculturas utiliza elementos de uso cotidiano, en algunas ocasiones incluso se trata de ma­teriales que provienen de la construcción, a los cuales sobrepone objetos que forman parte del vocabulario del arte moderno y contemporáneo. Au­toconstrucción habla, entre otras cosas, de una manera distinta de trabajo y de planificación, donde la lógica de producción capitalista no opera.

       En Nuevo punto de partida en la filosofía latinoamericana, el teólogo y filósofo argentino Juan Carlos Scannone propone frente a la idea del «yo» de Heidegger un «nosotros», el cual «no es la universalización del yo, ni es el sujeto trascendental de la relación sujeto-objeto, sino que implica, además del yo, también el tú y los él, ellos y ellas, que no son reductibles al yo ni siquiera comprendido trascendentalmente». La postura de Scan­none sirve para hablar de la idea de comunidad.

            Nestor o Destatuador (Zé Carioca No. 13) [Nestor, el borrador de ta­tuajes (José Carioca n.º 13)] de Rivane Neuenschwander es una de las piezas que la artista desarrolla dentro de la serie de Zé Carioca, personaje de Walt Disney, también conocido como José o Pepe Carioca en español, el loro brasileño de la película animada Los tres caballeros estrenada en 1944, en donde se presenta una visión estereotipada de Brasil (así como de otros países del continente americano). En esta serie, Neuens­chwander se apropia de la tira cómica y quita de ella toda imagen y todo diálogo, dejando solo el color y los globos de texto para que el público pueda intervenirlos y empezar un diálogo con el resto de los asistentes, generando así un intercambio de ideas que dé pie a una comunidad.

       Las políticas ciudadanas y las mejoras urbanas son parte de la vida comunitaria. Edi Rama, artista y político albanés, durante su periodo como alcalde de Tirana, pintó de colores las fachadas de los deteriora­dos edificios de la capital de Albania, los cuales habían sufrido daños y abandono durante la rebelión de 1997. Con esta acción, Rama no solo buscaba mejorar la apariencia de la ciudad, sino generar un ambiente diferente dentro de la comunidad. Este acto artístico-político queda re­presentado en Dammi i colori [Dame los colores], vídeo realizado por Anri Sala en 2003.

       El pensamiento mestizo implica una forma de ontología que da ca­bida a la diversidad cultural, a las implicaciones económicas y políticas que la enmarcan y a la reconstrucción de la memoria de las comunidades globales. Con ello, esta exposición plantea una idea compleja sobre el mundo y sus partículas.

       Si, como sostuvimos al inicio de este texto, una colección no consiste en acumular sino en articular estratégicamente objetos específicos, la Colección Isabel y Agustín Coppel realiza una interesante tarea desde un punto crítico y flexible. Por ello, la estructura de este acervo está en constante transformación y sus límites cambian en cada lectura.

Punto de partida es entonces una visión del arte contemporáneo des­de México, que no busca ser ni definitiva ni cerrada, sino que, siguiendo una lógica del pensamiento mestizo, queda abierta a ser cuestionada, repensada con cada nueva adquisición y con cada exposición o texto sobre la Colección Isabel y Agustín Coppel.

 

 

Guardar

Anuncios