En entrevista: Adriana Kozub

Nuestro encuentro y plática con Adriana Kozub fue muy agradable, Adriana es una persona con una sensibilidad increíble y una mente demasiado creativa. En una charla que se fue dando de manera muy rica en la que estuvimos platicando con la artista casi 2 horas, pudimos descubrir un poco de lo que hay detrás de su obra, y de su persona.

La obra de Adriana es intimista, habla de identidad, del ser, de la ausencia, de la presencia o la presencia de la ausencia.

“En construcción”, 2013-2015, cabello encapsulado sobre tela. Foto: web de Adriana Kozub.

INICIOS… “Uy, remotos, déjenme pensar, sé que están en un lugar en mi memoria, siempre he sentido interés por alguna disciplina artística, la que fuera… y esto lo obtuve cuando tuve cierta independencia. Soy de familia ucraniana, desde muy pequeña me gustaba crear, con tierra, con baritas, siempre me ha gustado cambiarle el sentido al material. Empecé con bellas artes, teatro y volví a la pintura, hasta que tomé la decisión de avocarme a las artes plásticas. Yo nací entre viñedos, en Argentina, tenía una libertad y un espacio divino, libertad de poder decidir por donde caminar en la finca de mi casa, juntaba cositas que dejaba el agua y aunque no sabía que iba a poder hacer con eso yo igual las juntaba. Ahí creo que se detonó todo, justo a los tres años”.

En el arte tienes que ser un recolector y un observador de todo, tienes que ser un gran buscador.

“Hace 20 años que estoy en México, en Argentina fueron mis comienzos, de lleno fue acá en México. Aquí me fui al contacto individual con maestros y otros artistas, hubo un pintor que me marcó mucho a ser paciente, después estuve en el taller de Gilberto Aceves Navarro quien me dejó la constancia del ejercicio. Como yo no estuve en una institución me fui con los maestros de México, me fui también con Nishizawa viendo técnicas muy interesantes, sobre todo el encausto.

Llegué a México solo por 10 años a hacer una cosa de trabajo de publicidad, fui a Chiapas y la calidez de la gente me impactó y por eso me quedé. Sentí algo que me dijo que me quedara.

¿Cómo comenzó tu trabajo, con qué técnicas te identificas? Comienzo a hacer mi propia obra y a dialogar con los artistas, que es muy enriquecedor. Empiezo con óleo y acrílico, hice arte objeto desde el inicio también. A veces hay que aprender a leer la disposición que uno tiene, el arte tiene una parte así.

¿Mucha de tu obra tiene como elemento el cabello qué significado tiene?  Me puse a investigar qué significa, la vinculación humana con ello, qué hay detrás de el cabello: resistencia, cada hebra puede sostener de 40 a 120 gramos aprox de peso, guarda memoria, hay interconexión de afecto como ser humano por ejemplo en los guardapelos, camafeos, brazaletes, es el recuerdo del otro. La resistencia post humillación, por lo que pasa en la vida de la gente después, la transición, y la trascendencia. Pené esto lo necesito materializar, tiene que ser físico y palpable, por ahí viene todo esto del cabello, las historias de resistencia como la de Sansón o la de Rapunzel; en ciertas culturas se cree que vive el alma en el pelo.

“Todas mis obras hechas con cabello están hechas con cabello natural, lo obtengo de las peluquerías y todas tienen un poco de mi cabello también, a veces los tiño, a veces los dejo en su tono natural”.

"Laberinto compartido" 2013-2015 Cabello encapsulado. 95 x 80 cm
“Laberinto compartido” 2013-2015 Cabello encapsulado sobre tela. 95 x 80 cm

¿Cómo sueles trabajar tus obras? Trabajo mucho en el piso, el trabajo de la mirada es complicado cuando no ves, y entonces me subo en un banco y ando de arriba para abajo. Me interesa trabajar la figura humana, me interesa la pintura, quiero experimentar con varios materiales,

Para mi el arte me enseña a posicionarme en el mundo, qué lugar ocupo, es una reconstrucción propia, es observarme, es muy íntimo.

Proyecto de Eco Aldea EcoSur en Mendoza, Argentina… Es una instalación interactiva en Mendoza Argentina, voy a poner unas islas blancas con espejos, los espectadores se van a confrontar con ellos mismos, sólo se pueden ver ellos mismos y no ver a los otros. Va a haber mesas, telas y cabello triturado, las personas van a poder crear su propia obra, se trata de ésta búsqueda del reflejo de uno mismo, plasmar un gesto pero siempre observándote, es una invitación a indagar.

¿Qué otros ámbitos de las artes visuales te causan curiosidad? Vemos que eres muy hábil con las manos, ¿has tenido idea de incursionar en la escultura? No soy escultora, pero me gusta mucho, quiero dedicarle más tiempo y hacerlo en un futuro.

¿Con qué otros materiales has trabajado? También ha trabajado con vino, huevo, y quiero hacer algo con sangre aunque no me gusta el morbo; lo voy a hacer con mi propia sangre, esto comenzó cuando de pronto estaba escribiendo y me empezó a salir sangre de la nariz y se manchó todo el papel, de ahí surgió la idea pero tengo que pensar el contexto y saber cómo lo voy a hacer a ver si funciona.

¿Cómo es tu proceso creativo, de dónde tomas ideas? La parte ontológica me gusta, puede comenzar ahí, a mi me detonan las ideas o al revés. Aparecen por cualquier lado, cuando leo se me detonan muchas cosas por ejemplo cuando leo a Marcel Proust, él me facilita el trabajo de vivir, he entendido muchos procesos de la vida a través de sus obras, este autor tiene la capacidad de sumergirte en varios personajes.

“El arte es una plataforma para recordarnos lo que ya sabemos”

Artistas que inspiran a Adriana Kozub: Klimt, Schiele, Freud, Miguel Ángel, la memoria visual que todos tenemos es muy importante. Yo estoy agradecida con todos los artistas y creadores por que si de casualidad me topo con una obra que me impacta eso se queda en mi memoria.

"Éxodo interior". Foto: web Adriana Kozub.
“Éxodo interior”. Foto: web Adriana Kozub.

 

Hay que ver muy bien, deshilar… Hay que ser gotas de agua para siempre encontrar por donde…

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