Ramón Huidobro: D.O. Rías Baixas

En el marco de presentación de los afamados vinos de Rías Baixas tuvimos la magnífica oportunidad de entrevistar al actual Secretario General del Consejo Regulador Denominación de Origen Rías Baixas (entidad responsable del control de origen, de calidad y de mercado) Ramón Huidobro, quien destacó que ya es una realidad en México la presencia de sus vinos y que éste tipo de eventos no hacen más que consolidar y proyectar su futuro venturoso.

El Sr. Ramón Huidobro es, además, Secretario General de la Conferencia Española de Consejos Reguladores, vocal de la Asociación Ruta del Vino Rías Baixas y vocal de la junta Directiva de la Conferencia Española de Consejos Reguladores y cuenta con una amplísima experiencia en la industria vitivinícola española.

A lo largo de su trayectoria ha participado en diferentes catas, foros e impartido conferencias en la Feria Food & Shanghai, el  Congreso Gallego de Medio Ambiente sobre  contribución de la industria vitivinícola al desarrollo sostenible, la Universidad Menéndez Pelayo, la Universidad de Santiago de Compostela, y el primer Foro Perspectivas de futuro del Sector Agroalimentario, entre otros.

Ramón Huidobro es licenciado en geografía e historia, cuenta con una especialidad en geografía general y es uno de los máximos referentes del mundo del vino en España.

Esto fue lo que nos contó.

¿Qué factores inciden para que un vino pase a ser denominación de origen en específico en Rías Baixas?

La conformación de una denominación de origen está definida en reglamentos europeos y además, cada estado miembro, en este caso España, define concretamente una serie de perfiles y todo eso queda recogido en normativas económicas. Galicia tiene una ley llamada “Ley de Calidad Agroalimentarias” en donde se define que pasos hay que dar para constituir una denominación de origen. Lo más importante es que se tenga un producto, que se sea capaz de demostrar que ese producto en un territorio concreto, tenga las virtudes que no puede haber en otro lado. Por ejemplo, nuestro vino albariño con denominación de origen de Rías Baixas tiene ciertas características muy concretas. Si se toma un albariño en Portugal, éste será un vino completamente distinto. Eso es así porque en Rías Baixas hay una serie de características como el suelo, el clima, factores humanos, el sistema de conducción en emparrado, el minifundio. Todo esto influye y permite que nuestros vinos tengan unas características que en ninguna otra parte del mundo van a existir. A partir de esto, tales propiedades se tienen que escribir a la Unión Europea, y eso es lo que se llama “el vinculo”. Es necesario y obligatorio definir el vinculo, es decir, ¿por qué tal vino, o por qué tal variedad de uva en tal territorio tiene que ser diferente de la misma variedad de uva en cualquier otra parte del mundo? Este es el primer paso y el más importante. A partir de ahí, hay una serie de condiciones que tienen que cumplirse: un territorio, un número determinado de superficie en donde una cierta variedad de uva ya esté plantada, que haya un numero determinado de viticultores produciendo de forma histórica con tal uva, etc. Además, nosotros somos muy rigurosos, es decir, tenemos un reglamento interno. Las uvas tienen que cumplir con ciertas características y controlamos la producción bajo estándares estrictos. Tenemos parámetros que las bodegas y los vinicultores tienen que seguir en la elaboración. Este documento es un pliego de condiciones, el cual nosotros mandamos a Europa y que tiene que ser aprobado. Nosotros como consejo regulador certificamos vinos en base a ese pliego.

¿Tales condiciones son aplicadas al viñedo solamente?

No, esto influye tanto en la enología como en la viticultura. Nosotros no les decimos a los viticultores que sistema usar pero sí sobre en qué terreno plantar pues tiene que entrar en las normas para elaborar buenos vinos. También les decimos que no pueden producir más de 12 mil kilos por hectárea. Si se produce más de esto, automáticamente toda esa uva queda fuera del amparo de la denominación de origen. Esto de cara al viticultor. Luego, existen normativas europeas que se tienen que cumplir en función de los tratamientos de las uvas y los parrales. En cuanto a la enología, una vez que nosotros hemos hecho el control de la uva que ha entrado en la bodega, éstas pueden hacer lo que quieran. Ya saben las características de los vinos las cuales tienen que cumplir analíticamente. Así, antes de embotellar, nosotros enviamos inspectores quienes toman seis muestras y presentan el deposito. Dos de esas muestras se las quedan las bodegas, las otras cuatro se llevan al consejo regulador. Una vez ahí se manda una a laboratorio de certificado para que se le haga un control analítico físico-químico para controlar la acidez, la graduación alcohólica, etc. Otra botella se lleva a un análisis organoléptico bajo la inspección de seis expertos. Estas son catas ciegas, no saben que vino se está catando y los expertos le dan un puntaje. Ahí se verá que vino es apto y cual no. El que no lo es queda afuera, es decir, se puede vender pero sin denominación de origen. Nuestro consejo regulador da garantías. Por ejemplo, la tira que se ve en la parte de atrás de la botella, le tiene que dar una garantía al consumidor de que ese vino cumple con todas las características que se esperan de él y por las cuales están pagando. No podemos cometer errores y de ahí viene el éxito de nuestra denominación de origen. La libertad que les damos a las bodegas es la que da la personalidad a cada una mientras cumplan con las normas.

“Nuestros vinos son distintos a todos. Nuestros vinos rompen el molde. No hay ni una cosecha igual. No se pueden hablar de buenos y malos, cada uno tiene sus particularidades. Nos caracterizamos por la excelencia.”

¿Cuál ha sido la evolución de las exportaciones de sus vinos?

Nuestro principal destino es Estados Unidos. Este país absorbe prácticamente el 50% de nuestras exportaciones. El segundo mercado es el Reino Unido, tercero Alemania, el cuarto Puerto Rico, el quinto Holanda y el sexto México. Vendemos en 54 países. Hace 15 años, en el 2000, vendíamos en mercados de exportación unos 400,000 litros y ahora estamos vendiendo 15,500,000 de litros. Ese ha sido nuestro crecimiento.

¿Y cuáles son las expectativas que tienen?

¡Seguir creciendo! Claro, sin que caiga el precio. Siempre en los mercados cuando más se vende los precios se van resintiendo debido a la oferta y demanda. Por eso nuestra idea es seguir creciendo en los mercados de exportación a la par de que el precio se mantenga. Esto implica el hacer las cosas cada día mejor. Esto es lo que para nosotros es la excelencia.

¿Cuáles son las dificultades que ustedes encuentran en México para la exportación del vino de D.O. Rías Baixas?

Es cierto que el precio es un problema, pues México aún no cuenta con una clase media fuerte para poder soportar el coste de una botella de vino que puede llegar a los 300 pesos o más. Yo estoy convencido de que un mexicano, una vez habiendo probado el vino, si no fuera por el precio, lo compraría, y de hecho los compran pero no se llega a todo el porcentaje de población al que nos gustaría llegar para poder crecer con cierta soltura. Hemos visto que cuando los jóvenes tienen el poder adquisitivo, saltan al vino. Por eso es importante mantener el precio y fomentar la cultura del vino. Estamos seguros de que si ofrecemos vinos a precios asequibles , el mercado mexicano tomaría vino blanco pues el clima y la gastronomía acompañan muy bien a los blancos. Además que la transición de bebidas suaves al vino blanco es muy fácil y de ahí se puede pasar ya sin problemas al vino tinto.

En relación a esto, ¿cómo se puede llegar a enseñar a las personas a comprender el concepto de precio por calidad? Es decir, que no siempre el vino más caro es la opción.

Bueno, eso todavía no pasa ni en países con cultura de vino. Para cambiar esto, tenemos que darle información al consumidor. Que la información no sea solamente cualitativa sino también cuantitativa. Esta es la forma de ir guiando a los mercados donde no hay cultura de vino. En todos los países esto pasa en cierta medida. Siempre se piensa que un vino es bueno porque es caro. Esto hay que cambiarlo pues no es el factor determinando de la calidad y la bondad de un vino. Pensar de tal forma es pensar equivocadamente y puede ocurrir lo que pasa en China, donde se falsifican las marcas. Se toman las botellas de vinos muy caros y las rellenan con cualquier tipo de vino. De esta forma en la mesa solamente se tiene la marca y no el producto y su calidad. En España hay un dicho que mi padre siempre decía: “al español más pillo se le engaña con el brillo”. No solamente hay que fijarse en el precio sino también en las otras características.

RAMON HUIDOBRO SECRETARIO DEL CONSELLO REGULADOR DENOMINACION DE ORIGEN RIAS BAIXAS
RAMON HUIDOBRO SECRETARIO DEL CONSELLO REGULADOR DENOMINACION DE ORIGEN RIAS BAIXAS

 

 

 

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